En lo personal, me encantan los autos, y los que me conocen saben de mi debilidad por correrlos. Me ha tocado probar diferentes tipos, tanto de autos, como de pistas. Desde los productos exóticos con deportivos premium como Ferrari, Lamborghini y Porsche, pasando por algunos más serios como los Nascar o los Indy style, hasta los muy divertidos off road.
Al final, siempre acabo con una grata experiencia. Pero ninguna, como la que siempre tengo con, los que para mi son los autos más auténticos en lo que a manejo se refiere, los go karts.
Pues bien, la semana pasada tuve la oportunidad de probar un excelente producto para toda la familia, me refiero a GoKartMania, la pista de gokarts de Luis “Chapulín” Díaz. Todo empezó con la pregunta existencial de un fin de semana común y corriente para cualquier papá o mamá. ¿Y ahora que invento para pasar un divertido fin de semana con mi hijo?
Mi querido hijo insistía en ir al gotcha. Pero solo de imaginarme, pecho a tierra o más bien panza a tierra, entre el lodo, con el sol quemándome y sintiéndome como lagartija a punto de ser apedreada, sentí un poco de ansiedad, por decir lo menos. Tenía que inventar algo rápido y que fuera muy superior a sus expectativas.
Me metí a internet y busqué “lo primero” que se me vino a la mente: go karts en DF. Al instante San Google, que todo lo sabe y hasta te adivina que vas a buscar antes de que termines de escribirlo, me mostró en primera posición: Go Kart Mania
Yo ubicaba GoKartMania en las épocas de Adrián Fernández, pero tenía la idea de que ya no operaba, por lo menos en el D.F. Afortunadamente para todos los amantes de los go karts, “El Chapulín” Díaz retomó el concepto y lo presenta de una manera muy profesional.
GoKartMania es un complejo en una nave industrial gigantesca en Tlalnepantla, Estado de México (Francisco Villa #10, entre Mario Colín y Riva Palacio, a 5 min. de Periférico), que permite tener dos trazados de pistas funcionando al mismo tiempo. Como era de esperarse, al estar bajo la tutela de un piloto profesional, lo que primero resalta en el lugar es la seguridad y el equipamiento.
Lo que me sorprendió y que agradezco como cualquier papá, es que hay opciones para todas las edades. Desde baby cars eléctricos para lo más chiquitos (3-5 años), los Kartitos (6-9 años), los Chapu-Racing (10-14 años), hasta los go karts (de 15 años en adelante).
Para utilizar cualquier kart, tenemos que registrarnos y tramitar una licencia que sirve de identificador para todo el sistema de GoKartMania. Podemos ligar el registro a nuestra cuenta en Facebook y con ello mantener siempre dentro de nuestro timeline, todo lo que hemos logrado en las pistas.
Una vez registrados, podemos pasar a la zona de pilotos donde nos proveen de casco y cuellera. Nos registran para tomar nuestro turno, en un sistema totalmente computarizado. En las pantallas podemos ver cuanto tiempo falta para nuestra carrera, en que número de auto nos toca correr y nuestro tiempo realizado en cada vuelta. Es importante señalar que el concepto es contra reloj. Uno compite contra uno mismo, antes que contra los demás. Aunque ya en pista, con tantos autos, uno siente que está corriendo el Gran Premio de Mónaco de Formula 1.
Los autos, a diferencia de pistas improvisadas o ya muy viejas, están en perfectas condiciones. No hay queja. La superficie de la pista es todo un reto, ya que es de cemento pulido lo que la hace resbaladiza y por lo mismo más divertida. Aquí si aprende uno de manejo fino y no bromas.
El personal, en particular los hermanos responsables de las dos pistas, está perfectamente capacitado para atender al visitante. Y miren que algunas veces no es tarea fácil. Imagínense cuantos llegan sintiéndose Checo Pérez, Esteban Gutiérrez o el Chapulín Díaz y estando en pista sacan su alma de microbusero. Pues a esos, les tengo malas noticias, esta es una pista seria. Aquí aplican las reglas de un circuito de carreras y si, existe hasta la bandera negra para expulsar a cualquier corredor que no respete los lineamientos.
También para los que piensan que esto es como en la feria, va una advertencia. Estos son go karts, no autos chocones. Y si uno no toma esto en cuenta, le puede salir cara la cuenta. Pues cualquier daño a los autos, se tiene que pagar. Uno es responsable del auto en pista. Aquí no aplica el viejo adagio “Yo no choque, me chocaron”. Así que abusados.
En mi caso, resolví tan bien el tema con mi hijo, que regresamos al siguiente día para volver a disfrutar la experiencia. Así que si quieren divertirse sanamente y de manera muy segura, no lo piensen mucho, visiten GoKartMania.
Yo como siempre, les recomiendo que hagamos turismo en México. Hasta la próxima.
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