Jugar, Jump, Salto en la playa - copiaHoy quiero platicarte de algo que me pareció interesante. Hace días escuchaba en una reunión en la que me encontraba a alguien que hablaba algo de aprender del juego, decía esta persona que “jugar es aprender,” él decía y creía que cuando juegas aprendes, mencionaba que el, mucho de lo que es y hace, lo aprendió jugando. La verdad me puso a pensar y me quede reflexionando un poco acerca de la frase y de repente me encontré con este juego de palabras que hoy le dan nombre al artículo.

Jugar y aprender pareciera que van de la mano, aunque a veces nos encontramos con afirmaciones tales como que los niños de hoy “ya no saben jugar o juegan cada vez menos”. Y paralelamente escuchamos en los adultos frases como “este niño solo juega”, “no hace otra cosa que jugar”, “a la escuela no venimos a jugar”, y si vamos más al ámbito de los adultos sería algo así como “Ya es hora de que dejes de jugar y te pongas a trabajar” o “no estés jugando y le quites el tiempo a los demás”,  me imagino que de seguro alguna vez escuchaste algo por el estilo.

Con esto no pretendo hacer una disertación sobre que debiera ser, sino simplemente dejar la reflexión de que no hay una forma correcta de “jugar a aprender” o “aprender a jugar”, los modos de jugar son muchos aun con reglas prestablecidas. Esto hace que muchos aspectos del juego y del jugar sean totalmente impredecibles para el jugador como para quien  observa el juego, así que estas múltiples posibilidades hacen el juego y el jugar más desafiante e interesantes.

En estos caminos diferentes, ensayos, pruebas, aciertos y desaciertos, se va produciendo un aprendizaje significativo para cada persona (jugador), reconociendo sus posibilidades y limitaciones, descubriendo sus habilidades y aquellos aspectos en los cuales deberá “entrenarse” o practicar o mejor aún jugar más.

Y en ese juego paralelo a las actividades tan serias y formales se aprenden habilidades que no solo les servirán en algunos aspectos académicos, sino para la vida y su desarrollo personal y los adultos deberemos hacer un esfuerzo para comprender esos códigos y poder incluirlos también en los diferentes contextos de educación y aprendizaje si realmente queremos que sea significativo.

Mientras tanto hoy aprendemos a jugar.