"Donde no hubo despedida, no hay bienvenida". Protocolo.org (2010)
Uno de los momentos más importantes para una persona que inicia su vida laboral, es el primer contacto que establece con una empresa para aspirar a un determinado cargo.
Por tal razón, todos los funcionarios que laboran en una determinada empresa, especialmente en el sector turístico, deben brindar la mejor imagen y las mejores relaciones públicas al ofrecerle al nuevo aspirante el mejor de los tratos una vez se establezcan los primeros pasos para su ingreso a la empresa. Es decir que los trabajadores de estas empresas deben poseer unas excelentes relaciones humanas para que el aspirante se lleve la mejor opinión de ellos y por ende de la empresa.
Pero no siempre es así. Incluso, se olvidan de normas tan elementales de la etiqueta como la puntualidad, hasta el punto que hacen esperar a los aspirantes a los cargos una hora o más sin excusa alguna de retraso. Sumado a esto, no existe un adecuado saludo, unas adecuadas presentaciones que denoten el manejo de la etiqueta del trabajador y una cultura organizacional acorde basada en unos excelentes valores de la empresa.
Muchas veces se encontrará usted con un trato tan displicente, que no le ofrecerán un café o en su defecto un vaso con agua, no responderán a sus preguntas y solamente se limitarán a aplicarle los famosos test que muchas veces subestiman las capacidades innatas de los aspirantes. Todo lo anterior es fatal para la imagen empresarial.
Por lo tanto, es conveniente para usted y de igual manera para la empresa que usted labora, colocarse en el lugar del aspirante y ofrecerle una actitud cordial, respetuosa, amable, formal en el trato, que contribuya a ofrecer al candidato cierta seguridad al saber que aspira a ingresar a una empresa donde la imagen empresarial es lo más importante.