Holbox solía ser el secreto mejor guardado de Quintana Roo, una isla de arenas blancas y aguas de un color entre verde y turquesa a donde solo llegaban los viajeros mejor informados. Pero no más.
La isla de 42 kilómetros de largo y dos de ancho que hace poco más de una década contaba sólo con algunas cabañas para mochileros, algunos pocos y sencillísimos bares hoy se ha convertido en un destino muy visitado.
Tan sólo en la temporada decembrina, la isla reportó 85% de ocupación en sus cerca de 600 habitaciones, de acuerdo con datos proporcionados vía correo electrónico por la Secretaría de Turismo de Quintana Roo. Este número de habitaciones podría incrementarse de manera exponencial tras el proyecto conocido como La Ensenada, que planea abrir tres hoteles boutique y 875 villas y condominios en la isla, a pesar de la resistencia de algunos activistas.
Fuente: vidayestilo.terra.com.mx