La primera construcción fue de estilo barroco con dos torres, debido a una afectación en la estructura del templo para 1880 se le encomendó al maestro albañil Don Zeferino Gutiérrez Muñoz, quien tenía fama por sus sobresalientes obras, que llevara a cabo la remodelación y basándose en una postal de la Catedral de Colonia, Alemania, da como resultado una impresionante construcción seudogótica.
A principio del siglo XIX fue restaurada por el célebre Arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras remodelando su interior siendo obras de su autoría las tumbas más sobresalientes, “tumba digna de reyes” frase que se le atribuye a Maximiliano de Habsburgo cuando visito la cripta parroquial de esta ciudad el día 14 de Septiembre de 1864.