Habitación Negocios vs PlacerEn diversos viajes que he realizado tanto de negocios como de placer, me he podido dar cuenta de las diferencias que hay entre las habitaciones que son construidas para el vacacionista y las que son para los viajeros de negocios o reuniones.

Los detalles podrían pasar desapercibidos para muchos pero para los que viajamos por eventos o trabajo, de inmediato nos damos cuenta cuando una habitación está orientada al mercado de placer y no al de negocios. Por principio, lo primero que quiere el viajero de negocios son facilidades para poder trabajar. No olvidemos que este viajero está en su tiempo de trabajo y buscará la manera de estar enlazado con su oficina, colaboradores, proveedores y clientes.

La primera gran solicitud es el Internet. Lo que el hombre de negocios espera de un hotel es que este ofrezca el servicio de manera gratuita y con enlace inmediato. No hay nada más agradable que llegar a tu habitación, prender tu computadora y conectarte al instante a Internet. A este viajero no le gusta tener que entrar a temas de pagos por hora o día, encontrar una red y además tener que meter una clave. Peor aún cuando la señal es tan débil que a cada rato te saca del sistema y tienes que volver a hacer todo el proceso de nuevo. Lo mismo sucede en ocasiones cuando apagas tu equipo y sales de la habitación y a tu regreso, lo enciendes y de nuevo a batallar con redes y claves. Me parece aún peor el caso de los hoteles de lujo que te cobran este servicio. En todo caso, es algo que debería estar ya incluido en la tarifa. Más curioso me parece que este servicio tenga costo si lo solicitas en tu habitación pero es gratuito si lo utilizas en las áreas públicas del hotel como recepción y restaurantes.

Asimismo, muchos hoteles diseñados para placer, tienen sistemas muy limitados que ofrecen una cobertura escasa. Del mismo modo, los hoteles en edificios antiguos o históricos que tienen gruesos muros y  su señal tan débil que no satisface a los usuarios.

El segundo punto va ligado al primero y es que cuando llegas a tu cuarto, por lo general vienes de un vuelo o de la carretera por lo que te puede ser urgente llegar a trabajar. Con base a ello, el segundo punto es contar con un espacio para ello. Mientras que los hoteles de placer te ofrecen mesas para alimentos e incluso terrazas con mobiliario para descanso, los hoteles de negocios te ofrecen un escritorio cómodo para trabajar y para poner todos tus documentos y artículos laborales.

El tercer punto son las conexiones eléctricas. Los visitantes de negocios y reuniones de hoy viajan con diversos aparatos electrónicos como laptop, celulares, tablet, radio y más. Por ello requieren de muchos contactos eléctricos para todos sus equipos. Mientras que los hoteles de placer cuentan con pocos contactos, los de negocios ofrecen varios de estos y en ocasiones los tienen en el mismo escritorio lo cual lo hace mucho más cómodo. El número de conexiones es un problema, la localización adecuada es otro y el tipo de contacto es un problema más ya que los equipos modernos a veces tienen entradas de las que coloquialmente llamamos “de tres patas” y en muchos hoteles no encontramos este tipo de enchufe. Un último tema al respecto, es que por lo general el viajero de negocios tiene que levantarse temprano por lo que necesita conectar su teléfono cerca de la cama, de preferencia en la cabecera o buró. Conozco muy pocos hoteles que piensan en esto y que ofrezcan enchufes cómodos para este fin. La mayoría tienen conexiones abajo del buró las cuales además ya están utilizadas por el reloj, lámparas y demás aditamentos de la habitación.

Aunado a esto están temas como la iluminación del cuarto. Al visitante de negocios le gusta contar con una iluminación potente, contrario al viajero de placer para quien una iluminación tenue será más atractiva.

Asimismo, hay una serie de detalles más como room service, minibar, lavandería y tintorería. Estos servicios serán siempre más utilizados por el viajero de negocios que por el de placer. El viajero de negocios solicitará horarios más amplios y atención urgente en temas como la lavandería y tintorería por los cuales estará dispuesto a pagar un precio adicional.

Un último tema en las habitaciones son los pisos. Los hoteles de placer utilizan pisos de diferentes materiales como loza o cerámica lo cual es muy funcional particularmente en hoteles con albercas y playa pero el visitante de negocios siempre preferirá alfombra.

Fuera de la habitación, los servicios que requerirá el visitante que viene por trabajo serán un centro de negocios, restaurantes, taxis y otros. Para el de placer será mucho más importante contar con albercas, playa (en su caso) gimnasio, entretenimiento y operadores receptivos que ofrezcan tours en la región.

Un tema interesante se da con albercas y gimnasios. Los hombres de negocios en muchas ocasiones piden estos servicios pero en horario extemporáneo, ya que quieren utilizarlos una vez que terminaron de trabajar. En muchos hoteles ya cuentan con políticas para ofrecer estos servicios en horarios más amplios.

Un último tema de relevancia son los salones para eventos. Mientras que en los hoteles de negocios tenemos salas para reuniones y conferencias, en los hoteles de placer tenemos salones para eventos sociales. Las características de uno y otro tipo de salón son muy diferentes. El salón de fiestas no es adecuado para conferencias y viceversa.

Finalmente, todo hotel de negocios está en posibilidad de ofrecer servicios adicionales para la recreación y el ocio. Por su parte, para los hoteles de placer pareciera un poco más difícil la adaptación pero en realidad no lo es ya que añadir contactos y mesas de trabajo en habitaciones y otros servicios en el hotel no es tarea complicada. Lo importante es que cada hotel tenga claro quienes son sus mercados y que pueda definir su vocación para valorar el realizar las inversiones adicionales para cubrir las necesidades de ambos tipos de viajero.

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