Las Grutas de Tzabnah cuyo nombre significa “Palacio del Rey”, se localizan muy cerca de Mérida. Cuenta la leyenda que en su interior se ocultó un príncipe maya junto con una princesa que raptó. Es una colección de grutas formadas hace millones de años por la filtración de las aguas de la lluvia que penetraron en la tierra, lo que ocasionó el desgaste que forma esta área. Durante la “Guerra de Castas” los Mayas se refugiaban en cavernas para esconderse de los conquistadores. Entre los atractivos más impresionantes del paseo, figura una caprichosa forma cavernosa conocida como “la cúpula de la Catedral”, por el extraordinario parecido que tiene con la catedral de Mérida. Se puede acceder a la gruta mediante dos caminos hasta ahora explorados. El primero está localizado al norte, que es el más lejano y contiene trece cenotes, esta ruta es la más grande. La segunda, en cambio más corta, nos lleva a través de antiguos caminos mayas, pues es la entrada que ellos utilizaban en la época colonial. Es una impresionante gruta, primero se tiene que descender 17 metros por un orificio que se encuentra en el suelo hasta llegar a un cenote. Éste es un estanque de aguas cristalinas, dulces o saladas y en algunas ocasiones, la combinación de ambas. Este estanque se encuentra dentro de una cueva rodeada de paredes rocosas, y extrañas formaciones que descienden de los techos y otras que emergen del suelo. Conforme se avanza en el recorrido se ven profundos precipicios y 13 cenotes de diversos tamaños a través de túneles que conducen a estos, lo cual convierte a la cueva en un apasionante laberinto lleno de misterios por descubrir. También se puede disfrutar de este fascinante paraíso con buceo y snorkel en aguas cristalinas y frescas para enriquecer el viaje con esta experiencia. La variedad y riqueza de su flora y fauna es incalculable existen especies exóticas de agua dulce en vías de extinción como el pez ciego de Yucatán, la dama blanca ciega, la anguila de lodo, esponjas, bivalvos, y camarones. En el interior de los cenotes se pueden ver algunas plantas como los corales fosilizados. Un viaje para recordar por siempre. Grutas de Tzabnah