Un juego que ha tomado mucha fuerza, al grado de ser considerado deporte por algunos aficionados, es el Gotcha. Consiste en la práctica de la persecución, el asalto y la supervivencia entre diferentes equipos, los cuales se eliminan con disparos de pequeñas cápsulas de pintura. La adrenalina nace al saberse perseguidos y perseguidores al mismo tiempo. Al final, los participantes terminan extenuados por tantas emociones y sí, ¡llenos de pintura!