A más de un año de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco) nombrara a la gastronomía mexicana Patrimonio de la Humanidad, las actividades que apoyan y difunden esta causa han sido, aunque valiosas, pocas para lo que el título merece. El reconocimiento a la cocina mexicana se traduce en garantizar una cierta “Denominación de Origen” en sus ingredientes, apoyo para programas y fondos que difundan el desarrollo cultural de este arte culinario, así como impulso al turismo con un nuevo enfoque en la gastronomía, catalogado como gastroturismo, un nuevo concepto en donde los visitantes exploran y degustan productos locales y regionales.
Fuente: milenio.com