Tercera visita a Mérida en los últimos 5 años, y esta fue entre las mejores experiencias en el Estado Yucateco. Para todos mis amigos que tienen miedo de mis viajes a México, les digo que Mérida es una de las ciudades más seguras del mundo. Claro, que también estamos en la Península Yucateca con el calor humano que ofrecen los Yucatecos. El ambiente es de pueblo; tranquilo, la gente amable y todos se conocen. Pero es una ciudad colonial que ofrece una experiencia de la cultura Maya, música y comida.
Para alguien que le gusta cocinar y disfruta de las variedades culinarias que hay en México, debo admitir que la comida en Mérida esta entre las mejores del país. No hay que tener miedo de probar todas las variedades que ofrecen. La comida viene acompañada de la música romántica que ofrece esta región. Aquí no ves Mariachis, en Mérida vuelves a la época del romance, poesía y la seducción con los tríos y sus guitarras.
Caminar en las calles del centro de Mérida es toda una experiencia. Puede ser que al principio te sientes cohibido caminando como extranjero, pero al estar acompañada por mis amigos Mexicanos me sentí segura y disfrute los comentarios y chistes de los vendedores artesanales. Camine por el parque del centro de la ciudad y me encontré con personas tranquilas que están promoviendo sus trabajos manuales y compartiendo su cultura con el extranjero. Una vez en el centro tienen que ir al restaurante de helados donde pruebas una variedad de helados con sabores muy típicos de la región.
Chichén Itzá, entre las Siete Maravillas del mundo, es un orgullo de los Yucatecos. Fue una maravillosa experiencia caminar por este terreno tan histórico y conocer a fondo el conocimiento tan grande que tenían los Maya. Todo lo que hay en Chichén Itzá y como esta tiene una razón de ser y para cualquiera que entra a estas tierras sale admirando la cultura Maya.
Si volveré a Mérida. Regresaré a la comida, la música y el calor Mexicano que se siente en la Península Yucateca.