Este Pueblo Mágico vale la pena visitarlo por sus danzas indígenas; por su sobresaliente arquitectura colonial y decimonónica; y por su gastronomía ribereña. Se ubica al margen del río Fuerte y es un lugar de paso para el tren Chepe -que va a las Barrancas del Cobre- y también es sitio de pesca, exploración y aventuras ecoturísticas; todo con el rumor del arroyo al fondo. Recorrer sus calles significa transportarse al pasado colonial por medio de una pintoresca y ordenada urbanización, donde los yoremes aún danzan. Es uno de los rincones más bellos del noroeste de Sinaloa, emplazado además en un amplio valle agrícola.

Conoce más

El nombre de El Fuerte deriva de una fortaleza construida en este lugar en el siglo XVII como protección ante los ataques de los indios mayos, cuando el pueblo llevaba el nombre de San Juan Bautista de Carapoa y cuando gobernaba el virrey Conde de Montes Claros. Hoy, ya nada queda de ese fuerte, sólo su historia.

Lo típico

Son célebres los sombreros de palma, de ala angosta y copa redonda, usados en la vestimenta tradicional de los sinaloenses. Destacan también los objetos de ixtle como tapetes, hamacas y petates, además de cobijas de lana y piezas hechas a mano en barro y arcilla. Asimismo encontrarás cerámica, cestería, talabartería y objetos de madera. Puedes conseguir todo tipo de artesanías regionales en Artesanías El Rincón del Fuerte y en Artesanías Mexicanas. No pierdas de vista las máscaras de judío, hechas con cuero de jabalí o madera de álamo, que se elaboran para las fiestas de Semana Santa. Es una divertida expresión indígena típica de Tehueco, un poblado cercano.   Para más información visita: turismo.sinaloa.gob.mx         Fuente: México Desconocido