El regreso del Gran Premio de Fórmula 1 a México en noviembre de 2015, después de más de dos décadas de ausencia, se perfila para ser el gran negocio turístico del país el próximo año, coinciden expertos.
La oportunidad de negocio en la derrama turística podría ser mayor a la que indican los cálculos gubernamentales, según el especialista en Negocios Deportivos y catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Luis Ramón Carazo.
“CIE estaba buscando el negocio. Por eso se unió al gobierno federal y al gobierno del Distrito Federal para traer de nuevo a la Fórmula 1, porque, evidentemente, el turismo es un tema”, “es un negocio muy especial y los mexicanos son buenos asistentes a este tipo de eventos”.
La Secretaría de Turismo federal, a través del Consejo de Protección Turística de México, el Gobierno de la Ciudad de México y la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) no han escatimado recursos para anunciar y preparar el retorno del máximo serial del automovilismo deportivo del mundo al país.
El evento promete una derrama económica de 200 millones de dólares y una inversión total de 360 mdd en los cinco años que planea permanecer en México. De esta última cantidad, 210 mdd serán aportados por el gobierno federal y los 150 millones restantes por CIE.
“Puede significar una derrama económica directa e indirecta para el país por más de 200 mdd anuales”, explica el director corporativo de Administración y Finanzas de Grupo CIE, Jaime Zevada.
“Además, se pueden generar 18,000 puestos de trabajo directos e indirectos en los sectores de servicios y turismo en la Ciudad de México, al considerar que más de 70,000 visitantes foráneos asistirán al Gran Premio de México”, agrega Zevada.
En 1962, la categoría elite del automovilismo encendió motores por primera vez en el Autódromo Hermanos Rodríguez —entonces llamado Magdalena Mixiuhca—, construido en específico para esta carrera que ganó el británico Jim Clark, de la escudería Lotus-Climax.
En 1992, el británico Niggel Mansell fue el último campeón coronado en la Ciudad de México abordo de su Williams Renault, en una temporada en la que empezaba a pujar el alemán Michael Schumacher quien quedó en el tercer puesto.
