A pesar de que el denominado turismo sustentable podría mover, solo desde los Estados Unidos, a un mercado potencial cercano a las 41 millones de personas, México mantiene una escasa participación en ese nicho, cediéndolo a naciones como Costa Rica, Brasil y Ecuador, que vienen impulsando desde hace años toda una estrategia para ganar a los viajeros interesados en los llamados productos “verdes”.
De este modo, las autoridades y los empresarios mexicanos de la industria del ocio renuncian a turistas que se caracterizan por un alto poder adquisitivo y por su interés en destinos que mantengan una relación amigable con el medio ambiente, según indica un despacho del Semanario sin Límites, basado en declaraciones de un experto.
Las opiniones en cuestión fueron emitidas por el coordinador de Turismo Sustentable del Programa Arrecife Mesoamericano del World Wildlife Fund (WWF), Vicente Ferreyra, durante una conferencia impartida en el marco de la 58 Convención Nacional de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV).
Fuente: Excélsior