En tu paso por el maravilloso Estado de México no puedes dejar de visitar Acolman, su encanto lo encuentras en su legado virreinal y puedes explorar bellezas insospechadas mientras disfrutas de un hermoso paisaje. Inicia tu recorrido en el ex convento de San Agustín, escucha cada una de las leyendas y descubre retablos de gran belleza y no te olvides de darle un vistazo al Museo Colonial de Acolman, donde conocerás cómo era la vida diaria de los monjes en el convento.
Sigue las huella de los primeros habitantes de Tepexpan, en el museo del mismo nombre y sorpréndete al encontrar utensilios prehistoricos tallados en obsidiana, el esqueleto de un mamut y el fósil del “Hombre de Tepexpan” que tiene más de 12 mil años de antigüedad.
Si quieres conocer un lugar lleno de artesanos, no dejes de visitar Temoaya, encontrarás más de trescientos talleres artesanales de todo tipo y donde elaboran piezas de inigualable belleza y orginalidad; no olvides darte una vuelta por el Centro Ceremonial Otomí, que rinde trubuto a esta exquisita cultura a través de murales con elementos simbólicos que te develarán la complejidad de su pensamiento y religión y que además te permite disfrutar exposiciones y espectáculos en sus salones.
¡Descubre el pasado del estado de México!
Fuente: Visit México