El Valle de Bisabírachi en Chihuahua, también conocido como Valle de los Monjes. Lo atraviesa un arroyo y esta rodeado por impresionantes formaciones rocosas que sobresalen de entre el bosque, algunas llegan hasta 60 metros de altura. El nombre del valle, situado a 280 kilómetros de la ciudad de Chihuahua y a unos 15 kilómetros de un pequeño pueblo llamado Creel, en la Alta Sierra Tarahumara, deriva precisamente de estas extrañas formas que simulan la silueta de monjes parados, de los cuales se alcanza a distinguir cabeza, rostro y su vestimenta. Esta creencia que transmiten los pueblos autóctonos no está muy lejos de la realidad, ya que las rocas tienen más de 20 millones de años. Sin embargo, los científicos coinciden en que la topografía del lugar es resultado de violentos movimientos tectónicos. El Valle de Bisabírachi Para los científicos, la topografía del lugar es resultado de violentos movimientos tectónicos; con grandes lagos y altas cascadas, los tarahumaras son dueños de una cultura única, tan mística como la sierra misma. La leyenda dice que las agujas del Valle de los Monjes en Chihuahua fueron labradas hace más de 20 millones de años por los habitantes originales de la región durante la creación del mundo, pues en ese entonces, las piedras no habían terminado de endurecerse y por lo tanto, eran muy maleables. El supuesto parece confirmarse con las innumerables figuras de elefantes, grandes bestias, miembros humanos y monjes que se extienden como si algún artista sobrenatural se hubiera dedicado, durante millones de años a tallar en las piedras lo que su imaginación concebía. En los alrededores boscosos se levantan varias peñas que son ideales para escalar, comunicadas entre sí por veredas para caminar o practicar ciclismo de montaña. Al llamado Valle de los Monjes o Bisabírachi (en lengua indígena) se puede llegar a través del Ferrocarril del Pacífico que atraviesa las Barrancas del Cobre. Varios sitios de viajeros aseguran que el Valle de los Monjes es el lugar indicado para todas aquellas personas que buscan unas vacaciones llenas de relajación y tranquilidad y, pese a que se habla poco de este lugar, recibe al año la visita de miles de turistas que buscan estar en contacto con la naturaleza. En esta zona los tarahumaras, que se llaman a sí mismos rarámuris, decidieron vivir retirados de la civilización española en los altos de la Sierra Madre Oriental, cerca de las Barrancas del Cobre, desde hace más de 400 años. Tradicionalmente utilizaban las cuevas como casas, aunque ahora viven la mayoría en chozas. El Valle de los Monjes tiene grandes lagos, elevadas cascadas (las más altas de México), vistas maravillosas y espectaculares formaciones naturales que son el hábitat de estos indígenas, dueños de una cultura única, tan mística como la sierra misma. [gallery type="slideshow" link="file" columns="2" ids="38676,38677"]