El mundo del hombre, tiende a ser más práctico, objetivo, si requiere algo va y lo consigue, este ejemplo lo viví hace poco con una pareja donde la mujer, me estaba explicando la respuesta que le dio su marido cuando ella amargamente le contaba lo mal que se sentía al ver lo gorda que estaba:
- ¡Ya no me quedan mis pantalones azules de lino!, la respuesta rápida de él fue: ¡ pues compra ootrooos!,
Efectivamente, esa es la respuesta, si ya no te quedan, entonces necesitas otros.
Los hombres desarrollaron una mente basado en síntesis, sin tanto preámbulo, la objetividad era lo mejor para sobrevivir, el tiempo de caza de organizar y de regresar tenía una regla clara: Si ellos no llegaban a tiempo con la comida, estarían destinando a su grupo a la muerte.
El mundo del hombre tiene “ciertas” diferencias con la forma de cómo lo vive la mujer, podríamos decir que dentro de su ADN trae tatuado el chip de Proveedor, desde nuestros primeros tiempos en la tierra, la diferencia entre sexos ha sido marcada principalmente por la constitución de su cuerpo. El hombre en general es más fuerte que la mujer, sus músculos están más desarrollados y por lo que además tiene menor porcentaje de grasa corporal, su visión es mucho mejor a larga distancia, su centro de gravedad está en el área del cuello y no en la cadera cómo las mujeres. Su enfoque es principalmente a una sola cosa a la vez, y sin mucho rodeo. Todas sus características están definidas para el logro de la caza rápida y efectiva, ¡De esto dependía la sobrevivencia de su grupo!
Al salir a cazar, individual o en grupo, era una cuestión de estrategia, reto, audacia y valentía para salir vivo de la campaña, (tal parece, que eso no ha cambiado!!) la adrenalina estaba a la orden del día, y la caza en grupos desarrolló necesariamente una diferencia entre los más fuertes y audaces entre ellos.
La comida era lo más importante por obtener, repartírsela era una cuestión complicada y de jerarquías, las peleas y muertes sucedían con facilidad en este punto. (¿Cierto parecido a nuestra realidad no?)
Yo personalmente creo que el mundo del hombre, tiene grandes ventajas como una libertad de acción, en general, más confiada, una posición de causa más sólida, entre otras grandes y bellísimas ventajas; desde este lado de la naranja, como mujer, respeto y valoro su mundo y agradezco poder vivir con su complementación… desde este lado.
¡Qué maravilla que existan los hombres!, un gran reconocimiento para todos los que siguen saliendo día a día a conseguir la caza y llevarla triunfante, a su cueva.
Cecilia García V.
Villa Katara, Hotel Wellness
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