Perdido en el mapa, olvidada y cercada por el crecimiento urbano, se encuentra una de joyas naturales más particulares de Jalisco: El Diente, una zona ecológica que ha seducido a los fanáticos de la escalada, el rappel, el montañismo, bulder, senderismo e incluso quienes buscan hacer un día de campo en un lugar con un escenario de fondo majestuoso.
El Diente ha sido semillero de grandes escaladores, de campeones mundiales e incluso aparece como uno de los destinos de escalada más renombrados a nivel internacional, con todo y que aquí lo hemos ignorado y descuidado muchos años. Conoce cada gruta, hueco, imperfección y piedra que constituyen al Diente. Es mejor llegar temprano para escalar o simplemente admirar el paisaje con comodidad.
Poco antes de las 10:00 de la mañana la vista que ofrece la zona ecológica es fantástica. Las gigantescas piedras en tonos ocre, negro y amarillo, acomodadas de forma caprichosa por la naturaleza, se levantan recibiendo a los visitantes que busquen conquistarlas, y a esa hora ya hay quien está escalando. Los madrugadores están aquí desde las 08:00. Gracias a que la temporada de lluvias ha terminado, el área natural está retomando su actividad los fines de semana, que son los días en que mayor afluencia de visitantes presenta.
Fuente: El Universal