En esta ocasión les hablaremos sobre el Anfiteatro Flavio, o como todos en el mundo lo conocen “El Coliseo Romano”; sin duda éste es uno de las construcciones más representativas de la capital italiana, ya que si considera el referente urbano más notable de la antigua Roma, visible desde cualquier parte de la zona monumental, fue declarado patrimonio de la UNESCO y fue elegido como una de las 7 maravillas del mundo moderno, ya que sin duda es una muestra de belleza cultura y majestuosidad además de mostrar al mundo el inmenso poder de una ciudad sobre un gran Imperio que se extendía por todo occidente. Hoy por hoy, el Coliseo causa la admiración de cualquier turista que lo visita y del mundo entero aunque han pasado miles de años después de su construcción, un momento que coloco a Roma en una época de grandeza y dominio absoluto. Fue construido en muy poco tiempo, en el cual se puso a prueba capacidad de los “arquitectos” modernos” de aquella época donde trataron de imponer el sistema de trabajo de varios turnos además la prefabricación de ciertos elementos, con la ayuda de una compleja maquinaria y una mano de obra especializada. Según los libros especialistas en construcciones para su edificación se emplearon cerca de 100.000 m de travertinos y mas de 300 toneladas de metal y madera para las traves que mantenían unidos los bloques. Este coliseo tenía capacidad para 50.000 espectadores y tenía aproximadamente 80 entradas para el acceso de los mismos. Quién no recuerda la película de Hollywood “Gladiador” donde nos presentaron a los hombres que eran marcados por sus luchas en la arena, sus enfrentamientos con leones y la ruda realidad de esta brutal forma de diversión con la que entretenían al pueblo, al día de hoy el coliseo es una huella marcada en la Roma moderna que dejo aquel imperio. Actualmente los horarios para entrar al Coliseo varían dependiendo la época el año y la temporada y tiene un costo aproximado de 16€ por persona.