Ciudad de Mexico, Turismo, ReformaEl jueves pasado al conocerse la noticia de la salida de México del “top 10” mundial del turismo, un sentimiento de indignación y enojo embargó a la industria turística mexicana. No solo es dejar de pertenecer a los diez grandes del turismo mundial sino retroceder 3 posiciones para ubicarnos en el treceavo lugar. Además, en ingresos también se retrocedió un lugar al pasar del 23 al 24. La molestia de la industria se hizo sentir y de inmediato se señalaron los argumentos a los que se les atribuye este descenso en el gusto de los viajeros internacionales. Temas como la guerra del narco, los warnings …muchos de ellos injustificados, la corrupción y acciones que afectan directamente a los turistas y visitantes como las españolas abusadas sexualmente, el nieto de Malcolm X asesinado a golpes y el ciclista italiano que fue atropellado, sin duda contribuyen a que los viajeros internacionales piensen en otros destinos.

Más allá de buscar culpables, quisiera encontrar una explicación lógica de por que perdemos competitividad y por consecuencia, descendemos en el ranking. En el buscar responsabilidades, me parece que hay que analizar como han actuado los tres grandes grupos que mueven el turismo en México: los gobiernos, los gremios y la iniciativa privada. Veamos que ha sucedido con cada uno de ellos.

  • Gobiernos:

Promoción Turística 1Como era lógico, la primera en ser señalada fue la Secretaría de Turismo del Gobierno de la República. Cabe mencionar que el año analizado por la OMT es el 2012, el cual corresponde a la administración pasada donde esta Secretaría estaba a cargo de Gloria Guevara quien si bien es cierto tuvo algunos resultados interesantes, en su último año se caracterizó por diversas acciones erradas como la manipulación de las cifras, nombramientos al vapor de Pueblos Mágicos y otras más, todo ello coronado por una soberbia excesiva que no le ayudó en nada a su imagen.

De la actual administración y no solo de SECTUR, sino del gobierno en general, el reclamo va en torno a que los presupuestos siguen detenidos por lo que las instituciones de gobierno no están actuando como debieran. Ejemplo de ello es el CPTM que sigue sin agencia de publicidad ya que los procesos de licitación aún no se definen. Asimismo, los gobiernos estatales también están atorados en la tramitología y la planeación por lo que la parálisis operativa de los presupuestos de gobierno es prácticamente general en todo el país. Esto provoca una serie de efectos colaterales como campañas de marketing que se cancelan porque los destinos se dan cuenta que no van a tener los recursos que esperaban por lo que tienen que comenzar a eliminar acciones ya presupuestadas y comprometidas. A todo ello, le podemos sumar el promedio de duración que tienen los altos funcionarios del turismo. A nivel Secretario de Turismo, el promedio es inferior a los tres años y en la Dirección General del CPTM menor a dos. Algo similar sucede en los estados de la República donde además tenemos casos de Secretarios y de sus principales colaboradores que se presentan ante la industria diciendo que su experiencia en turismo es… como turista, ¡Que descaro y que falta de respeto para esta noble actividad! Mientras que en los cargos públicos del turismo tengamos hueseros políticos en lugar de profesionales del turismo, no podemos esperar mucho del sector público. Un punto adicional son las cámaras de Diputados y Senadores. En ambas existe una comisión de turismo que pocos saben lo que hacen y para que sirven. Me llama la atención que en las actuales cámaras de Diputados y Senadores hay tres exsecretarias de turismo estatal, es decir tres altas funcionarias que fueron Secretarias de turismo de sus respectivos estados y ninguna de las tres está en sus respectivas comisiones de turismo. Con todo ello, está más que claro que el famoso discurso de “Turismo como prioridad nacional” hoy más que nunca esta alejado de la realidad.

  • Gremios:

Turismo de Reuniones Mexico - copiaDirían las abuelas… “En todos lados se cuecen habas” ya que no solo los gobiernos han llevado a cabo acciones imprecisas sino también en las instituciones gremiales hay mucho que decir. Por principio, el tener tres organismos cúpula que no se ponen de acuerdo para actuar en conjunto, sin duda es un gran error que debilita a las asociaciones del turismo. No solo no hay unidad, sino que hay un gran show y pasarela político-privada de estos organismos que mucho dicen y poco aterrizan. Además, pareciera que no se dan cuenta de que los verdaderos responsables de la continuidad son los gremios y no los gobiernos. Finalmente, los funcionarios públicos son cambiados cada nueva administración y con ello vienen nuevos proyectos. Quienes debieran hacer que los proyectos se mantengan son los gremios pero si estos no son fuertes, difícilmente podrán llevar a cabo esta misión. Además, no olvidemos que cuando hay cambios en los gobiernos, estos organismos se rigen bajo el lema “el rey a muerto, viva el nuevo rey” y están más acostumbrados a agachar la cabeza y rendirle pleitesía a los nuevos políticos que a cuestionarlos, presionarlos u orientarlos. Muchas de estas instituciones son utilizadas por sus dirigentes para sus intereses personales buscando prestigio, visibilidad y networking. Asimismo, varias de ellas están cercanas a la quiebra y con finanzas mal manejadas y lo peor, sin ofrecer beneficios tangibles para sus socios. En ocasiones estos intereses personales llevan a estas instituciones a competencias para los comités directivos, lo que en ocasiones elimina la continuidad de las acciones y genera pugnas internas que provocan división y la creación de nuevas asociaciones que hacen que la industria se debilite. ¿No me creen? ¡Solo vean cuantos destinos turísticos tienen dos y en algunos casos hasta tres asociaciones de hoteles para el mismo destino turístico!!!

Asimismo, en mi especialidad el turismo de reuniones, también hay que decir que algunas asociaciones no están haciendo bien su trabajo, pero de eso hablaremos en otro momento.

  • Iniciativa privada:

Crece 6.8% ocupación hoteleraY aquí “tampoco se cantan malas rancheras” ya que la IP también tiene lo suyo. Qué tal el caso de Mexicana de Aviación? Y ya que estamos en el tema de la aviación, lo primero que tenemos que decir es que las tarifas aéreas en vuelos nacionales son extremadamente altas. Otro problema son los megadesarrollos turísticos que se construyen afectando el medio ambiente, brincándose las regulaciones existentes. Asimismo, hay muchos problemas entre particulares como las guerras entre DMC’s y taxis en varios destinos de playa o las guerras de tarifas hoteleras. A todo ello hay que sumarle una competencia desleal entre prestadores de servicios. Por otra parte, ¿cuántas empresas invierten en capacitar a su personal? Me parece que la mayoría prefieren “piratearse” a los trabajadores de la competencia que ya fueron capacitados, que invertir en educación y profesionalización lo que fomenta una alta rotación y una falta de identificación con las empresas y marcas por parte de los trabajadores. En el tema financiero no podemos perder de vista a los grandes empresarios abusando de los pequeños, particularmente cuando estos últimos les venden servicios a los primeros, quienes les pagan cuando se les da la gana y los utilizan como pequeños bancos. Y hablando de bancos, como siempre estos prestan solo a quien NO lo necesita y a quien en verdad requiere créditos se le niegan. Con ello, gracias a nuestros mercenarios bancos, la brecha entre los grandes corporativos y las pequeñas empresas se hace cada vez más grande. Y a ello le podemos sumar una prácticamente inexistente banca de fomento. Por si fuera poco, una práctica común entre muchos empresarios es la evasión de impuestos.

Con todo el panorama anterior, no nos debe extrañar que hayamos perdido tres lugares en el ranking. Los responsables de ello: TODOS en la misma proporción. Todos responsables y principalmente por culpa de  egos que hacen querer sobresalir por encima de los demás a costa de lo que sea, de poner por delante los intereses personales antes que los intereses de destino o de país. Egos que no permiten trabajar en equipo, ya que solo quieren la gloria personal, los reflectores, ser tratados como celebridades y siempre buscando dejar su huella sin importar que las acciones que realicen no sean realmente las que se requieran.

La pérdida en el ranking no es más que el resultado palpable del verdadero problema que es la pérdida de competitividad. Ojalá que esta mala noticia ayude a los jugadores de la industria a cerrar filas y dejar de lado los intereses personales para pensar como país. El día que esto suceda, veremos como resultado el aumento de competitividad lo que atraerá a más turistas y por consecuencia subiremos en el ranking mundial del turismo.

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