Egipto recibió 387.000 turistas en la primera quincena de julio, un 24,8% menos que el año pasado, cuando acogió 515.000 visitantes en este mismo periodo, según anunció el ministro de Turismo del país, Hisham Zaazou.
Este notable descenso se debe a la inestabilidad en la que se ha visto sumido el país desde que en 2011 comenzará la revolución, derivando en una caída de la industria turística, un hecho preocupante si se tiene en cuenta que el turismo es uno de los ejes principales de la economía del país.
Las protestas y revueltas violentas contra el presidente Mohamed Mursi hasta su derrocamiento el pasado mes de julio, que todavía continúan, han contribuido a aumentar, más si cabe, la inseguridad de los turistas que se decantan por otros destinos más seguros, lo que revierte en daños en el sector "en plena temporada alta", lamentó Zaazou.
Desde el Ministerio de Turismo se está en contacto con los embajadores europeos para que los países eliminen las advertencias a los viajeros sobre algunas áreas del territorio, tales como centros turísticos del Mar Rojo de Egipto vírgenes, u otros destinos, distintos de El Cairo y Alejandría, alejados de las zonas de disturbios.
Fuente: europapress.es