Este es mi artículo 200 en los medios Turespacio.com e Industriadereuniones.com, además de cumplirse ya 6 años de la existencia de Turespacio. Como es un número especial, quise tratar también un tema muy especial que es la disneylandización del producto turístico. ¿A qué me refiero con este curioso término? Antes de explicarlo, contaré brevemente de donde surge el término. A finales de los años 90s, yo trabajaba para la Secretaría de Turismo del Distrito Federal. En una ocasión tuvimos una reunión en un café con unos operadores receptivos. Después de tratar los temas que nos reunían, los operadores se retiraron y nos quedamos un momento quienes entonces eran mis jefes y yo. Ellos eran Agustín Arroyo (QEPD) entonces Secretario de Turismo del DF y Gabriel Cabello, quien era el Director del Instituto de Promoción Turística del DF. Dos extraordinarios jefes, además de grandes amigos de quienes aprendí mucho de esta gran actividad del turismo. Comentando la reunión con los operadores, decíamos que el problema era que las experiencias que se promovían en la capital, comenzaban a verse obsoletas frente a lo que se ofrecía en otros destinos del mundo. Que los recorridos clásicos a Pirámides de Teotihuacán, al Centro Histórico y a Xochimilco, necesitaban más ingredientes, más experiencias y más vivencias para el turista, y ahí nació el concepto ya que la conclusión fue, que esos recorridos necesitaban… Disneylandizarse.  ¿Qué quiere decir disneylandizarse? Analicemos, el término proviene obviamente de hacer algo similar como lo que sucede en los parques Disney. ¿Y qué sucede ahí? Simple, solo reflexionen lo que pasa en cada una de las atracciones. Los niños se suben a un juego cuyo recorrido es de pocos minutos, pero en esos pocos minutos viven muchas aventuras y las viven tal y como si fueran el protagonista principal. Es decir, un niño que se sube al juego de Peter Pan, volará y combatirá al capitán Garfio porque piensa que es nada menos que… Peter Pan, por lo tanto sentirá que es el héroe de la película. Justamente a eso nos referimos con este término, a desarrollar experiencias turísticas donde cada turista sea el héroe de su propia película, de su propio viaje. Pero ¿Cómo vamos a lograr eso si cada turista tiene intereses diferentes? Por supuesto que cada turista tiene intereses y gustos diferentes, pero en la medida que desarrollemos más productos turísticos, podremos satisfacer a más mercados y por lo tanto a más turistas.  Tal vez no podremos hacer que todos sean “El héroe de su propia película”, pero con una buena oferta de productos turísticos, lo lograremos con la mayoría.  También te puede interesar: Congreso Incubatour, la cumbre de los productos turísticos El viajero busca experiencias, emociones y sensaciones y eso es justamente lo que tenemos que darles. Una cosa son los servicios turísticos (hospedaje, alimentos y bebidas, transporte) y otra muy diferente son los productos turísticos que son las experiencias y las vivencias por las que un turista se desplaza de su ciudad o país hacia un destino turístico. Es aquí donde tenemos que aprovechar nuestra gran diversidad natural y cultural para que de cada atractivo turístico, podamos desarrollar muchas experiencias. Ese será el reto para detonar el turismo en nuestro país, para dar un salto gigantesco y entrar de lleno a las grandes ligas del turismo. La clave para ello, no es otra cosa que la disneylandización del producto turístico. disneylandización