Que mejor motivo para hablar de este tema, que el Tianguis Turístico de México, que hoy se celebra en un gran destino: Puerto Vallarta. Si bien Tianguis es un evento al que los profesionales acuden a promover el turismo de placer, su formato con exposición y conferencias lo hacen un evento del mundo del turismo de reuniones. Y esto da origen al tema del presente artículo, donde analizaremos el proceso por el cual, un destino de placer se reconvierte a uno de reuniones.

Lo primero que hay que decir, es que en esta reconversión de turismo de placer a turismo de reuniones, no quiere decir que el segundo sustituye al primero, si no que más bien lo complementa, ya que no se trata de dejar de ser un destino de placer, sino de aprovechar la infraestructura, el equipamiento y los atractivos para además, convertirse en un destino de reuniones.

Si se preguntan qué motiva a un destino de placer a voltear hacia el mercado de las reuniones, las razones fundamentales son 3:

  • 1. Mayor ingreso: Los asistentes a congresos o convenciones gastan de 3 a 7 veces más que los turistas de placer.
  • 2. El turismo de reuniones no tiene temporadas, por lo que los eventos se llevan a cabo prácticamente todo el año.
  • 3. Es un dinamizador de la economía local, ya que los eventos requieren de muchos servicios, los cuales se tienen que contratar en sitio.

Ante estos beneficios, muchos destinos le apuestan al turismo de reuniones, sin que eso quiera decir que lo hagan de manera adecuada o que los resultados positivos sean palpables rápidamente. El reconvertirse a un destino de reuniones requiere todo un proceso, el cual comienza por una cultura a los prestadores de servicio. No se puede pensar en venderle un destino a meeting planners, cuando no se sabe qué servicios necesitan.

En este punto vemos cómo destinos de placer se han transformado en destinos de reuniones, sin perder su mercado original. Dos de los mejores destinos que se me ocurren como ejemplo, son Cancún y Mérida. Además, uno es destino de playa y el otro es destino cultural, lo que nos deja ver que cualquier destino de placer se puede reconvertir. ¿Cuál es la constante en estos dos destinos? Un adecuado desarrollo de productos turísticos diseñados para reuniones, capacitación y profesionalización, desde los niveles más básicos hasta los empresarios y por supuesto, adecuadas estrategias de promoción y comercialización.

Otro gran ejemplo lo dio en 2012 un Pueblo Mágico, San Cristóbal de Las Casas, en Chiapas, quien perdió mucho de su mercado europeo de placer en 2009 por causa de la influenza y que para el 2010, su reconversión a destino de reuniones le valió el premio nacional a la diversificación del producto turístico en la categoría de turismo de reuniones, otorgado por la Secretaría de Turismo Federal.

Y aquí llegamos a las comparaciones odiosas y para ello y más en esta fecha, no podemos perder de vista lo que ha hecho Puerto Vallarta y La Riviera Nayarit, preparándose para este gran evento. Por su parte, Puerto Vallarta contrató a algunos de los mejores profesionales de México, como Patricia Farías al frente del Centro de Congresos y Guillermo Ohem al frente de la OCV. Por su parte, Riviera Nayarit entre otros esfuerzos, fue sede en el 2010 del Congreso Nacional de AMPROFEC. Y la gran pregunta para Acapulco es ¿qué ha hecho para atacar al turismo de reuniones? Fueron sede por 37 años del Tianguis Turístico y ¿qué tanto aprovecharon esta importante plataforma para detonar este mercado?

Más allá de ello, lo importante es lo que van a hacer muchos destinos para consolidar su mercado de placer y por otra parte para prepararse de manera adecuada para atacar la especialidad de las reuniones y eventos. El proceso no es sencillo, pero con una adecuada planeación e involucrando a todos los jugadores en la capacitación e integrando a toda la oferta en una cultura de servicios, lo beneficios pueden ser extraordinarios.

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