¿Sabes por qué se le llama “pulmonía” a ese transporte similar a un carrito de golf en Mazatlán? Hicieron su aparición por este fabuloso destino de playa en el año de 1965, como una propuesta novedosa de transporte, la cual aseguraba un éxito para todos aquellos turistas que visitaran la ciudad. Pero tuvo su fuerte oposición y criticas por parte de los sindicatos de transporte (taxis-camiones), manifestando que eran inestables y que por estar descubiertas de todos lados, todo aquel que se subiera estaba en riesgo de contraer una pulmonía. Ironías de la vida y el sentido de cómo los mexicanos tomamos la vida, es a partir de estos ataques que el ingenio popular, bautizo a estos carritos con el nombre de “Pulmonías”, nombre que ha posicionado a este singular transporte mazatleco. No se puede venir a Mazatlán sin disfrutar de un paseo obligado en el transporte oficial porteño, en este sentido se recomienda a los visitantes a deleitarse con el tradicional recorrido a lo largo del malecón de Mazatlán, donde se podrá conocer el sentido de cada una de las esculturas, además de visitar los principales miradores de la ciudad, que hacen de este destino una gran postal. El paseo en pulmonía tiene que ser recomendado en primerísimo lugar porque además de disfrutar el malecón ahí en la pulmonía, el recorrido también es a los miradores, que tienen una vista espectacular de Mazatlán, el Cerro de La Nevería, La Pérgola Ángela Peralta. Además existen recorridos gastronómicos, desde la más sencilla y reconocida carreta de mariscos, hasta el más lujoso restaurante con variedad en platillos del mar.
Un paseo en pulmonía te ofrece un divertido e inesperado recorrido por la avenida principal y una increíble vista del hermoso malecón, ya sea de día o de noche sus más de 7 km de largo, te permitirán descubrir atractivos como el faro natural más alto o la famosa fuente de los delfines. Mazatlán Mazatlán