Las autoridades cubanas han puesto especial empeño en restaurar la playa del más importante balneario cubano, Varadero, que recibe constantes vertimientos de arena para mitigar el daño ecológico.
El programa de restauración se inició en 1987 y hasta la fecha se han realizado 13 vertimientos con un volumen total cercano a los cuatro millones de metros cúbicos, dijo a la prensa local un especialista.
Con ello se ha conseguido una mejoría inmediata de las condiciones de la playa, aumenta el área de exposición solar y posibilita que queden cubiertos los afloramientos rocosos, explicó el director de la Oficina de Manejo Integrado Costero, del Centro de Servicios Ambientales en la cercana provincia de Matanzas, Oscar Luis García.
El fortalecimiento de la duna, por otra parte, permite crear reservas de arena que en momentos de erosión extrema se incorporan a la playa y sirven para amortiguar el oleaje y minimizar su efecto erosivo, agregó.
Estudios del Instituto de Oceanología de Cuba revelaron una tendencia erosiva que muestra variación temporal y a lo largo de toda la península de Hicacos, donde está Varadero, con un ritmo de pérdida de arena de entre 40.000 y 50.000 metros cúbicos por año, como consecuencia de causas naturales y la acción del hombre.
García afirmó que en ese proceso de erosión participan varios factores, como sucede en la mayoría de los balnearios que sirven de soporte a los principales núcleos turísticos del mundo.
Fuente: espanol.cri.cn