Un pedacito del Cielo en la Tierra.
Mirar un pedacito de cielo es fijar la mirada en el mar. Ahí, en el fondo, cubierto por un banco de arena suave y blanca hay un mundo de colores y texturas inigualables. El Cielo existe y todo mortal puede conocerlo, sin importar las buenas obras o pecados que hayan cometido en la tierra.
Alejada de cruceros, a 40 minutos del centro de Cozumel, se encuentra la Reserva Ecológica Punta Sur. Además de tener un sistema lagunar y de mangle que ocupa casi 70% de la isla, también posee El Cielo, un paraje de aguas cristalinas que permite observar un tapiz natural de estrellas de mar.
Contarlas es imposible, igual que tocarlas. Con visor y esnórquel, el visitante se tira de las embarcaciones para admirar sus colores: amarillo, naranja, rojo, y sus texturas: con puntos, con líneas y lisas. Hay algo más que les puede hacer compañía, un banco de peces multicolores o mantas que danzan de aquí para allá en total calma.
La transparencia del agua permite observarlas a una profundidad de seis metros, aproximadamente. Hay zonas en las que si estiras los brazos las puedes rozar, pero ¡Cuidado! Los guías te reprenderán como niño chiquito y las estrellas podrían comenzar a moverse y alejarse de tu vista.
No se sabe con exactitud por qué decidieron hacer su hogar en esta parte de la isla, quizá la temperatura del agua, 28° C promedio, favorece a su reproducción y estancia.
Fuente: el universal.com