
Algo que nos intrigó a varios el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, fue el que no se observaba el pebetero en ninguna parte lateral del estadio olímpico, y sin duda esto fue uno de los secretos mejor guardados hasta la noche del viernes. Y es que la mayoría fuimos sorprendidos cuando fueron encendidos 204 pétalos de cobre que en conjunto formarían en el centro del estadio el peculiar pebetero; siendo éste algo totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a ver, principalmente porque se encontraba dentro del mismo estadio y no se alcanza a percibir desde fuera de él.
Thomas Heatherwick fue el autor intelectual y creador del pebetero, él declaró que quiso fórmalo con elementos aportados por cada delegación y que no había querido tratar de hacerlo más grande o más alto que los de los juegos anteriores, sino centrarse más en el significado simbólico.
"Estábamos conscientes de que los pebeteros habían sido cada vez más grandes, más altos y más anchos, al paso de los Juegos Olímpicos, y sentimos que no deberíamos tratar de ser aún más grandes que los últimos.” Señaló Thomas.
Debido a que en el centro del estadio se llevarán a cabo algunas pruebas como el lanzamiento de disco o jabalina, y por supuesto el atletismo, disciplina reina en los Juegos Olímpicos que comienza el 3 de agosto, este alucinante pebetero tendría que ser movido.

Después de tres meses arduos de construcción para lograr que el escenario de la inauguración estuviera listo para el gran día, el pebetero y el escenario fueron removidos del centro del estadio en tan sólo 60 horas, para lo cual se necesitaron cientos de camiones para sacar los más 7 mil metros cuadrados de césped, 70 mil paneles de luces, 15 mil metros cuadrados de escenario y más de 300 kilómetros de cable.

Para poder mover el pebetero, éste fue apagado durante unas horas, de otra manera no podría haber sido trasladarlo desde el centro del Estadio hasta el lugar donde permanecerá definitivamente, que es en la curva donde se encontraba la campana gigante el día de la inauguración; la llama fue conservada en un recipiente que se utiliza por los comandos de marina durante los traslados desde que es encendida en Olimpia, hasta la llegada al país sede.
Así que esta es la historia que ha escrito el enorme pebetero de Londres 2012, esperemos que les haya gustado.