Cerca de la ciudad de San Luis Potosí, se encuentra Matehuala, una ciudad que se anuncia a la llegada del cerro del Fraile y donde unos arcos son la puerta de entrada a esta ciudad.
No puedes dejar de visitar el templo de la Inmaculada Concepción, se cree que es una réplica inconclusa del templo de San José, de Lyon, Francia; a pocas cuadras hacia el sur se encuentra la Plaza de Armas, un lugar frondoso, apacible, donde todos se reúnen para charlar y disfrutar de un helado o algo refrescante, alrededor algunos cafés al aire libre, te permiten admirar dos de los mejores ejemplos de la antigua arquitectura local: la Casa de los Portales y la sobria fachada del templo de Santiago.
Una buena opción para calmar el hambre es ir a comer las tortas de las Sevillanas, acompañadas como postre de las deliciosas natillas o de las tradicionales glorias. Luego te preguntas qué hay para ver o visitar en “la capital del Altiplano”. Vas al centro y te dejas llevar por el instinto para darte cuenta de que Matehuala no es una ciudad pintoresca, porque la mayoría de su arquitectura colonial fue demolida o transformada en comercios; por algo, la ciudad es un centro de comercio y abasto muy dinámico. Entras inevitablemente al Mercado Arista, donde venden productos y dulces regionales; en las talabarterías, los trabajos artesanales típicos de piel se venden a precios tan atractivos que no dejas pasar la oportunidad.
Cuando visites Matehuala tienes que disfrutar de la especialidad gastronómica regional: el cabrito al pastor es inigualable.