Cancún tiene el don de hacer que todo brille como un tesoro. Desde la imponente arquitectura de su zona hotelera hasta la simple experiencia de una noche de fiesta se viven allí con una magia muy particular.
Lo que no se puede perder
Chichén Itzá, patrimonio de la humanidad de la Unesco desde 1988 y una de las siete maravillas del mundo moderno, deslumbra con los vestigios de una ciudad religiosa y con el legado de una civilización que adoró dioses y serpientes y que contó con una compleja estructura social.
A 15 minutos de Chichén Itzá está el parque ecoarqueológico Ik Kil, hogar del cenote sagrado azul. En este enorme hoyo de aguas subterráneas, de entre 30 y 40 metros de profundidad, es posible lanzarse desde cualquiera de los tres niveles (de 2, 5 y 7 metros de altura), flotar y verse rodeado de vegetación, cascadas naturales y peces. Son los 70 pesos mexicanos (casi 10.000 colombianos) mejor invertidos para cualquier amante del agua.
Yucatán está plagado de reliquias mayas. Algunas famosas y otras no tan majestuosas, pero todas dignas de ser admiradas, como el templo dedicado a la diosa Ixchel, en Isla Mujeres, a 30 minutos en transbordador desde Cancún. Cancún, la nueva promesa del mundo maya
Cancún tiene el don de hacer que todo brille como un tesoro. Desde la imponente arquitectura de su zona hotelera hasta la simple experiencia de una noche de fiesta se viven allí con una magia muy particular.
Lo que no se puede perder
Chichén Itzá, patrimonio de la humanidad de la Unesco desde 1988 y una de las siete maravillas del mundo moderno, deslumbra con los vestigios de una ciudad religiosa y con el legado de una civilización que adoró dioses y serpientes y que contó con una compleja estructura social.
A 15 minutos de Chichén Itzá está el parque ecoarqueológico Ik Kil, hogar del cenote sagrado azul. En este enorme hoyo de aguas subterráneas, de entre 30 y 40 metros de profundidad, es posible lanzarse desde cualquiera de los tres niveles (de 2, 5 y 7 metros de altura), flotar y verse rodeado de vegetación, cascadas naturales y peces. Son los 70 pesos mexicanos (casi 10.000 colombianos) mejor invertidos para cualquier amante del agua.
Yucatán está plagado de reliquias mayas. Algunas famosas y otras no tan majestuosas, pero todas dignas de ser admiradas, como el templo dedicado a la diosa Ixchel, en Isla Mujeres, a 30 minutos en transbordador desde Cancún.