Tlaxcala posee una riqueza arqueológica muy interesante, principalmente uno de sus orgullos son las ruinas de Cacaxtla, que es un baluarte de la cultura olmeca-xicalanca, localizadas a 19 kilómetros al sureste de la capital. Fue habitada entre los años 400 al 1200 d. C. y sobresale por ser una de las zonas arqueológicas más importantes del estado.
El gran basamento tiene una forma piramidal truncada, producto de varias etapas constructivas que representan diferentes épocas. En la parte superior se pueden apreciar restos de edificaciones del siglo VII al IX.
Entre los atractivos que destacan y que usted podrá observar, es el Mural del Hombre Jaguar de 2.20 x 1.75 metros y que representa a un hombre cubierto con la piel de un jaguar de cuyas fauces sale un rostro. Porta un atado de lanzas de cuyo extremo caen gotas sobre la cabeza de un jaguar de forma serpenteada.
Fuente: oem.com.mx