Budapest es la capital de Hungría, considerada también la más larga de este país. Es la principal por cultura y política, transporte, entre otras cosas, es también un patrimonio de la humanidad. Se le llama “la perla del Danubio”  por ser una de los lugares más hermosos en  Europa del Este. Budapest es una ciudad que se encuentra dividida por el río Danubio por lo que encontramos Buda en la orilla derecha y Pest en la izquierda. El nombre Buda significa “agua” probablemente haciendo referencia al río Danubio y Pest “horno” que se refiere a las aguas termales regadas por toda la ciudad. Muy recomendable para visitar, cuenta con muchos lugares que no puedes perderte como el puente de las cadenas, el parlamento, la ópera, el jardín japonés, entre muchos mas, sin embargo, hoy te hablaremos de sus fabulosas aguas termales. Hay muchas aguas medicinales regadas por todo este lugar. En el área de Buda las primeras aguas fueron construidas y utilizadas por celtas y romanos. Paso tiempo para que dichas aguas  tuvieran la misma importancia que se les había dado en antaño, no fue hasta el siglo XVI con la dominación turca cuando retomaron su valor y muchas de este siglo siguen en uso y se conservan en la actualidad. Sin embargo, la mayoría están construidas en el siglo XIX y es la época donde tuvieron su mayor auge. 123 piscinas termales y 400 piscinas minerales provenientes de 14 fuentes son con las que cuenta toda la ciudad. Los baños Gellert, son los más famosos y turísticos de la zona, alimentados por  aguas sulfurosas provenientes de los aledaños de la Isla Margarita, la mayoría son aguas calcáreas terapéuticas que enriquecen otros baños de este tipo. Ahora bien, si quieres algo que tenga más historia y autenticidad, no puede perder una visita a los baños turcos Király construidos en 1565, sus aguas fueron transportadas a través de una tubería de madera de pino ya que estos no cuentan con fuente propia y son de los más pequeños que se pueden encontrar en Budapest. Los turcos diseñaron estos baños adentro de los muros de la ciudad por si ésta era sitiada. El interior de edificio donde se encuentran tan pequeños baños donde apenas caben 80 personas, cuenta con pequeños orificios en la cúpula que dan entrada a la luz, haciendo esto una experiencia diferente puesto que el vapor no permite mucha visibilidad. Si quieres relajarte y compartir una buena conversación, estos baños termales te esperan para quitar el cansancio y descansar un poco el cuerpo después de todo el ajetreo causado por los recorridos turísticos que querrás realizar en esta fantástica ciudad.