Guanajuato es una ciudad con gran armonía visual debido a sus construcciones en formas simétricas y asimétricas. Ahí, el arte barroco novohispano se presenta en múltiples formas, y predomina en los edificios de la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, el Templo de San Diego, La Plaza de la Paz, el Palacio de Gobierno Municipal, la Casa del Conde Rul y el Palacio Legislativo.

Por otra parte, los templos de La Compañía, construidos entre 1745 y 1765, y el templo de la Valenciana, que data de 1765 a 1768, son dos obras maestras del estilo churrigueresco mexicano. En el campo de la historia de las técnicas arquitectónicas, Guanajuato puede igualmente destacar con construcciones únicas como la Boca del Infierno, vertiginoso pozo de extracción de 600 metros de profundidad y 12 de diámetro.

Guanajuato es una ciudad colonial admirada por sus templos barrocos y majestuosas casonas, así como por su singular fisonomía urbana que conjunta un enredo de calles caprichosas, nunca rectas, siempre empinadas, que terminan en estrechos callejones.

Fuente: visitmexico.com