La arqueología puede coordinarse con el turismo de tal manera que El Salvador se convierta en un punto importante de paso, como parte de la Ruta Maya, recién creada por los Ministerios de Turismo de Centro América y México.
Algunos operadores de turismo demandan que en los recorridos de los sitios arqueológicos los turistas extranjeros reciban más información sobre las civilizaciones que los habitaron, las costumbres, la forma de vida y las cotidianeidades de los pueblos indígenas.
De ahí nació la idea de hacer un estudio para conocer más sobre los pueblos indígenas que habitaron El Salvador, de tal manera que la información recabada sirva, no solo para fines arqueológicos, sino también para contribuir al desarrollo del turismo histórico cultural.
CORSATUR y CASATUR apoyan desde hace unos meses los estudios Isotópicos de Estroncio que realiza el arqueólogo Shintaro Suzuki, apoyado por el salvadoreño Fernando vides, en los departamentos de Santa Ana, Ahuachapán, La Libertad y San Vicente.
Fuente: lapagina.com.sv