La crisis de deuda de Grecia ha afectado severamente al turismo, obligando a los visitantes a trepar barreras para ver monumentos cerrados o a cambiar sus rutas para evitar huelgas y disturbios, lo que pone en peligro nuevas iniciativas culturales e incluso generó preocupación sobre la seguridad en torno a los sitios arqueológicos más preciados del país.
Pero el ministerio tuvo que despedir a 2,000 empleados desde el inicio de la crisis en el 2009, en su mayoría a personas con contratos temporales, y esto tuvo consecuencias, especialmente en los museos más pequeños, forzando a algunos a acortar sus horas de apertura al público, dijo Yeroulanos. Afirmó que aún se espera que el turismo se expanda un 10% este año respecto al 2010, lo que suma "un 1.5 adicional a nuestro PIB". Las revueltas de la Primavera Árabe han desviado a algunos turistas de Egipto y Túnez y están llegando más visitantes de mercados nuevos como Asia, Rusia e Israel.
Fuente: Terra