Es curioso cómo en ocasiones perdemos fácilmente de vista cuestiones tan simples que pueden llegar a complicar ciertas acciones. Y usted se preguntará a qué me refiero con esto. El punto al que quiero llegar es el siguiente:

¿Sabe usted cuál es el aeropuerto Francisco Sarabia? o ¿El Aeropuerto General Leobardo Ruiz? ¿El Carlos Rovirosa Pérez? ¿El Ángel Albino Corzo? ¿Y qué tal el General Roberto Fierro Villalobos?

Y así sucesivamente nos podríamos ir nombrando varios más. Tal vez usted no sepa que estamos hablando de los aeropuertos de Torreón, Zacatecas, Villahermosa, Tuxtla Gutiérrez y Chihuahua, respectivamente.

El punto aquí es que los nombres que hoy llevan algunos de nuestros aeropuertos corresponden a personajes importantes en cada destino y… ¿quién lo sabe? Por ejemplo ¿Quién fue el General Roberto Fierro Villalobos? Y así sucesivamente con cada uno de los nombres antes mencionados. En muchos casos, tal vez solo los locales lo sepan y les puedo asegurar que varios de los locales tampoco tienen idea de quién haya sido el personaje en cuestión.

Algo que no hemos entendido en Turismo, es que debemos hablar el lenguaje del mercado y llamar a cada aeropuerto según el destino donde se encuentra ubicado. Esto lo haría mucho más fácil, no solo para los visitantes nacionales, sino también para los internacionales.

Curioso además me parece el caso del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Por años se pensó que el nombre era Aeropuerto Internacional Benito Juárez, como nos lo mencionaban las sobrecargos antes de aterrizar en dicho aeropuerto. En la época en que trabajé en la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, en alguna ocasión nos dimos a la tarea de verificar el nombre del aeropuerto. Nos llevamos una gran sorpresa al saber que el nombre oficial era Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nombre que me parece por demás adecuado. Con esto, se daba por terminado el mito del nombre Aeropuerto Internacional Benito Juárez. Sin embargo, en el año 2006 se oficializó el nombre del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, situación que para efectos de mercado, me parece que no es lo más adecuado.

Solo piénselo al revés, si usted viaja a un país que tenga varios aeropuertos como Brasil, Canadá o Alemania, ¿no preferiría que los aeropuertos se llamaran con el nombre de su ciudad?, ¿no le sería más sencillo su viaje?

Ya se lo que más de uno está pensando sobre mi irreverencia hacia nuestra historia, nuestros héroes o nuestros hombres célebres. Pero me parece que no podemos perder de vista la naturaleza de un aeropuerto, que finalmente es la puerta de entrada a una ciudad, destino turístico, plaza industrial o comercial. Siempre estaré de acuerdo en hacer acciones para promover nuestra historia, nuestra cultura y a nuestros personajes célebres, pero en los foros adecuados. En el caso de los aeropuertos, me parece que más que un tema de historia o patriotismo, es un tema de mercado.

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