Una ciudad dorada: Jaisalmer
Modelada por la misma arena amarillenta que no muy lejos, se extiende en un desierto inhóspito en apariencia, Jaisalmer es apodada como la “Ciudad Dorada”. Situada en el estado de Rajastán, en medio del desierto de Thar, y sobre una cresta de piedra arenisca amarillenta sobre la que se esculpieran muchas de las casas y palacios de la ciudad, Jaisalmer nos impregna de su matiz amarillento en cada rincón.
Fundada en el año 1156 como capital del reino de la dinastía Jaisalmer, sus pobladores son descendientes de la casta BHATTI, una de las más numerosas de los Rajputs. La situación estratégica de la ciudad sobre una ruta comercial de caravanas entre la India, Egipto, Arabia, Persia y África, el lugar pudo desarrollarse y perdurar a lo largo de los siglos como un importante punto poblado en el desierto. Sobre la cresta de piedra arenisca, está modelada una enorme fortaleza que bien podría pasar como un "castillo de arena", el Fuerte de la Colina Jaisal. La ciudad está plagada de muchas estructuras de atractivo cultural y turístico: grandes monumentos históricos como la fortaleza medieval de barro, conocida como Fuerte Jaisalmer.El sitio que fue escenario de numerosas batallas, y está moldeado con paredes de arenisca que encierran un Palacio real (el Raj Mahal) y templos de una decoración exhaustiva e impresionante.
El templo de los mil escalones: Chand Baori
Es uno de los primeros baoris de Rajastán, pozos en forma de tronco de cono invertido con terrazas conectadas por infinidad de escaleras. Fue construido en el siglo IX , de planta cuadrada, tiene 3500 pasos estrechos en 13 niveles escalonados y con más de 30 metros de profundidad. Uno de los lados esta formado por templos y habitaciones que servían a los rituales y a los servicios del pozo. Se utilizaban tanto por motivos religiosos como para abastecerse de agua en invierno, la época seca. La leyenda dice que fue construido en una noche y que tiene tantos pasos para que sea imposible que alguien recupere una moneda caída en el fondo del pozo. Está rodeado en la planta superior por una galería con arcadas. La entrada se halla en el lado norte, donde hay una balconada y los santuarios, donde había varios templos con imágenes de Ganesa y Mahishasuramardhini, o Durga, que actualmente se adoran en una pequeña capilla situada a la entrada del baori.
Un templo tallado en la montaña: Ellora
En cercanías de la ciudad de Ellora, existen un conjunto de templos y cuevas completamente talladas en la ladera de una montaña. Pertenecientes a diferentes períodos y grupos religiosos, perduran como un impresionante ejemplo de arquitectura troglodita, una técnica arquitectónica capaz de dejar como legado verdaderas maravillas. El templo más impresionante es el de Kailassa, considerada la escultura más grande del mundo tallada en una sola piedra. Tan sólo para hacer “emerger” el templo de Kailassa (Kailash), se removieron unas 200.000 toneladas de piedra, tallando con cinceles, lo que demoró el acabado de la obra por un siglo. Salta a la vista que el trabajo de cientos de artesanos y por varias generaciones, ha resultado magnífico. El complejo religioso dedicado a Shiva, un dios hindú, incluye un santuario, con habitaciones interiores también talladas en una ladera del monte, y simbolizando el monte Kailasa, morada del dios Shiva en el Himalaya.
Una ciudad que parece un reino: Udaipur

Udaipur sorprende por su mágico ambiente entre lagos, canales y palacios que parecen sacados de un cuento: tiene el aspecto de un pequeño reino, inmerso con toda su magnificencia en una ciudad dominada por la silueta de inmensas torres, fortalezas y palacios. Situada al pie de los montes Aravalli, en un vistoso valle al sur de Rajastán, Udaipur es conocida como la ciudad de los lagos, o la Venecia del Este, por la forma en que la ciudad se adapta a los ríos, canales y espejos de agua. Pero además de la belleza natural, Udaipur suma variadas maravillas arquitectónicas de la extensa era de dominio Rajput, período donde se construyeron numerosos palacios. Udaipur, es famosa por sus palacios junto a los numerosos lagos, o incluso en medio de ellos. El actual hotel Lake Palace, es un ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos, un alojamiento de lujo en medio del Lago Pichola. Otros palacios de Udaipur, perduran como museos accesibles al público, como el magnífico City Palace Udaipur, una serie de construcciones palaciegas junto al lago con balcones que ofrecen insuperables vistas panorámicas. Udaipur es accesible por carretera, tren o aire, a través de un aeropuerto a 24 kilómetros del centro, conectado con las principales ciudades de India.
Una colina con 863 templos: Satrunjaya
La colina de Satrunjaya, en Palitana es el más sagrado de los lugares de peregrinación de la religión del jainismo, presente en la India oriental, centro occidental y meridional. El jainismo, encuentra en Palitana un lugar sagrado en donde la colina literalmente, se cubre de templos en numerosas formas y tamaños. El jainismo es la séptima religión por número de fieles en la India, y su doctrina promueve entre otros lineamientos que todos los seres son dignos de respeto, por lo tanto el mayor pecado es causar daño a un ser vivo, como también a la tierra o a las almas del agua o del aire.
Hay cientos de templos en Palitana que cada año reciben millones de visitas. Dispersos en una colina de 67 metros de altura de elevación media, la suma total de templos asciende a 1.250 contando también los alrededores. El complejo concentra más de 27.000 ídolos jain de piedra de mármol, que decoran los Derasar, o templos del jainismo. Los Derasar, son generalmente de mármol, sobre todo los más nuevos, en el blanco más claro posible. Los templos derasar, se caracterizan por sus numerosos pilares de mármol tallados a la perfección. En cuanto a una visita, las reglas de acceso a un Derasar suelen ser estrictas: ropa lavada y casi sin utilizar, no masticar, no tener ninguna herida sangrante, entre otras. Los templos en la colina de Shatrunjaya están tallados en mármol, y fueron construidos por generaciones de Jains a lo largo de 900 años. El número de templos es asombroso, y siendo una morada de los dioses, no se permite a nadie pasar una noche completa en el lugar. 