Ya tienes todo listo para salir de vacaciones: las maletas, el equipo de buceo, la tabla de surf, y por supuesto a su inseparable perro Bobby. Al viajar en avión, un equipaje como éste podría generar varios cargos extra, a continuación se muestran 5 casos en los que tendrás posibles cargos adicionales:
1. EXCESO DE EQUIPAJE: Generalmente si viajas en clase turista, puedes llevar una maleta con peso máximo de 25 kg. sin generar cargos extra. Si la maleta pesa entre 25 y 45 kilos, se cobrará una tarifa que puede ir desde 87 pesos por kilo adicional si viaja por Aeroméxico y hasta 100 pesos por kilo si es por Volaris.
2. VIAJAR CON MASCOTAS: Los gatos, perros y, en algunos casos, las aves son las únicas mascotas aceptadas en vuelos. Todas las aerolíneas tienen límites en el abordaje de mascotas, la recomendación es comunicarse por adelantado con el área de reservaciones de la compañía para saber si hay cupo y que además le indiquen los requisitos sanitarios que debe cumplir. La tarifa varía según la ruta del viaje o incluso el tamaño de la raza.
Las mascotas que viajen con un pasajero discapacitado, como los perros guía para invidentes, no tienen ningún cargo extra.
3. ARTÍCULOS DEPORTIVOS: Si transportas bicicletas de turismo o carreras, equipo de surf, tablas deportivas, equipo de buceo, equipo para acampar u otros, tienes que registrarlos como equipo deportivo, pues aplican tarifas especiales.
4. CAMBIOS DE ITINERARIO: Según asesores telefónicos, las aerolíneas cobran una penalización en caso de cambiar de fecha y hora de salida que varía de acuerdo con la ruta del viaje.
A este monto se suma la llamada nivelación tarifaria, es decir, pagarás además la diferencia de precio entre el boleto que compraste originalmente y el nuevo, cuyo precio varía dependiendo de la saturación del vuelo.
5. TENER SOBREPESO: Si no cabes en un solo asiento e invades el espacio de otro pasajero, la aerolínea le permite comprar el asiento contiguo. En alguos casos como Aeromexico, el precio del segundo boleto se cobraría sin impuestos, aunque eso no aplica para todas las aerolíneas.
Fuente: Ilse Santa Rita, El Economista