Ciudad de México – Papantla – Tuxpan

Tras disfrutar del recorrido y conocer un poco más sobre el pasado de esta región, vuelve a la carretera y dirígete a Tuxpan.
Aquí te encontrarás con el encanto de una ciudad a orillas del río y podrás hospedarte en el hotel Isla Tajín, el que se encuentra entre el mar y el manglar, una gran opción para terminar tu día de carretera.
Ciudad de México – Tepotzotlan – Querétaro – León

A las dos horas de recorrido llegarás a la ciudad de Querétaro, coronada por su icónico acueducto, y pasa a comer unas enchiladas queretanas a la Antojería de la Casona de los 5 patios. Si tienes tiempo visita la Casa de La Corregidora y vive un poco de la historia de México.
Reanuda la marcha y en otro par de horas estarás en León, Guanajuato. Recorre sus calles a pie y tómate el tiempo para buscar unos zapatos o una chamarra de piel. Para cerrar tu viaje espera que caiga la noche y maravíllate con la hermosa vista de la fachada iluminada de la Catedral Basílica, construida en 1746.
Tijuana – La Rumorosa – Mexicali

Si lo deseas puedes desviarte de tu viaje para visitar El Vallecito, donde encontrarás pinturas rupestres.
Tras un acalorado día, vuelve al auto y sigue rumbo al Este, y en pocos menos de una hora llegarás a la capital de Baja California, Mexicali, donde te sorprenderás con la vista que ofrece la Laguna Salada y podrás practicar deportes acuáticos en el Río Hardy.
Monterrey – Torreón – Durango

Para salir de Torreón baja rumbo al sur y en dos horas y media entrarás a la ciudad de Durango, considerada un museo viviente gracias a sus iglesias, calles, plazas y edificios que parecen no haber avanzado en el tiempo y tienen un aire nostálgico que fue apreciado por la UNESCO, quien declaró a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad en 2010.
Ciudad de México – Tehuacán – Veracruz

Veracruz es un destino ideal para escapar un rato de la ciudad y probar deliciosa comida. Sal de la ciudad por el oriente y dirígete a Puebla. Cuando pases la ciudad camotera desvía tu rumbo y dirígete a Tehuacán, aquí deberás bajar y tomarte el tiempo para disfrutar de la bella arquitectura de su Ayuntamiento, el Templo del Carmen y el exconvento de San Francisco, así como visitar el museo mineralógico más importante de Latinoamérica. Comer un delicioso mole poblano es obligado en este lugar.

Recarga energías, toma la carretera de vuelta a Puebla y dirígete hacia la capital de Veracruz, en poco más de tres horas estarás ahí y podrás disfrutar de sus diversos atractivos turísticos como conocer San Juan de Ulúa, la que alguna vez fue la cárcel más segura de México, conocer la diversidad marina del Golfo de México en su acuario, tomar un café en La Parroquia y, por supuesto, bañarte en sus playas.
Puebla – Pachuca – Tula

Después de estirar las piernas un rato, sube al auto y continúa hacia el Oeste durante una hora para llegar a Tula.
La razón para visitar este sitio es su zona arqueológica, considerada la ciudad más importante los toltecas, donde se pueden admirar restos de pirámides, palacios, vestíbulos, un juego de pelota y sus icónicas esculturas de 4.6 metros que representan a guerreros legendarios.
Para cerrar tu viaje visita la Sala Histórica Quetzalcóatl, cuyas piezas arqueológicas, pinturas, esculturas y fotografías te harán comprender mejor el pasado tolteca de la región.
Recorre estos destinos de la manera más rápida con PASE, el sistema de telepeaje con el que no es necesario utilizar efectivo, ya que todas las transacciones se realizan vía electrónica, ofreciéndote una mayor seguridad, comodidad y practicidad. Sin duda, la mejor manera de viajar seguro en carretera.
Fuente: Cultura Colectiva