1. Termas de San Joaquín, Ramos Arizpe, Coahuila

Báñate como los emperadores romanos. Foto cortesía de Termas de San Joaquín

Así es ¡hay aguas termales en el desierto! La comunidad de La Azufrosa es hogar de las Termas de San Joaquín, un oasis en plena zona árida que ofrece una de las albercas cubiertas más originales del país, al estilo de los antiguos baños romanos. Las bóvedas crean un ambiente único y generan un agradable vapor que libera tu cuerpo del estrés y las toxinas negativas.

Las cinco pilas bajo la bóveda tienen diferentes temperaturas para que te vayas acostumbrando al calor sin cambios drásticos. La profundidad de la alberca es de sólo 90 cm. así que puedes estar tranquilamente de pie. Para gozar de las termas sin contratiempos, los terapeutas de San Joaquín sugieren tomar recesos cada cinco minutos e hidratarse constantemente. Después sigue consintiéndote en su spa que aplica tratamientos con sus propios productos artesanales como mascarillas, cremas y tónicos.

Las habitaciones recuerdan el estilo del viejo oeste y tienen todas las comodidades para disfrutar de tu estancia, los espacios son amplios y pueden recibir a familias y grupos. El restaurante Flor de la Pitaya, sirve deliciosos platillos regionales desde el desayuno hasta cerca de la media noche. Para divertirse nada como el ambiente del bar Pancho Villa con sus noches de música y karaoke. ¿Eres fanático de las constelaciones? El hotel organiza espectaculares veladas astronómicas, guiadas por las explicaciones de un experto que invita identificar las estrellas y planetas.

San Joaquín está muy cerca de Monterrey y Saltillo

2. Zenti´k Project, Valladolid, Yucatán

Nada en esta cueva natural y recibe los beneficios del agua. Foto cortesía de Zenti´k project

Valladolid es un Pueblo Mágico con mucho más de lo que te imaginas, en el centro de la ciudad está Zenti´k Project un hotel de inspiración artística que guarda su mejor secreto bajo tierra: una cueva con aguas termales que garantiza vivir una experiencia mágica. El agua nace naturalmente de esta cueva a 35°C  de temperatura e inunda al cuerpo con bondades terapéuticas.

Vive la práctica de alojarte en un búngalo maya en el que puedes optar por dormir en una cama o hamaca entre frescos muros de adobe. Después de una sesión en las aguas termales, restaura energías en su restaurante que sirve platillos y bebidas orgánicas. Más tarde ¿por qué no probar una sesión de yoga en el hotel?

Zenti´k es un espacio creativo y artístico, que reúne las obras de pintores, escultores y fotógrafos en la galería del hotel. Aprovecha más de tu estancia con las clases de esnórquel y buceo que el hotel organiza en las costas cercanas. Para un paseo inolvidable, renta una bici y explora el pintoresco pueblo de Valladolid.

Zenti´k está muy cerca de Mérida y Cancún

3. Agua Blanca, Jungapeo, Michoacán

Nada en esta cueva natural y recibe los beneficios del agua. Foto cortesía de Zenti´k project

Agua Blanca Canyon Resort es un refugio que te aísla de todas las preocupaciones del mundo exterior. Un eco-hotel en la que reconectarte con la naturaleza será tu misión principal. El mayor tesoro de este lugar está en sus aguas termo minerales, que corren de manera natural a 32 C° y pueden disfrutarse en sus albercas y jacuzzis al aire libre.

En la antigüedad, los líderes del imperio purépecha acudían a bañarse a esta zona para relajarse y gozar de todos los beneficios de sus minerales. Hoy en día, los expertos de su spa ponen en práctica los rituales de antaño con tratamientos como las compresas herbales y el masaje con bambú. Las habitaciones llevan el sello tradicional michoacano y garantizan comodidad y descanso al máximo.

En la proximidad de Agua Blanca está la hermosa cascada Velo de Novia en la que se pueden hacer deportes como rappel, tirolesa y exploración de cuevas. El hotel organiza originales actividades como baños de lodo, visitas a su huerto orgánico o la experiencia de entrar a un temazcal. Ve al hotel en la temporada de laMariposa Monarca para visitar los santuarios cercanos.

Agua Blanca está muy cerca de Morelia, Querétaro y la Ciudad de México

4. El Carrizal, Jalcomulco, Veracruz

Divertidos toboganes en aguas termales. Foto Hotel El Carrizal – Facebook

En la vertiente del río Pescados-Antigua, el hotel Carrizal garantiza unas vacaciones de relax y entretenimiento total. Este hotel es parte del complejo del mejor parque acuático de la zona que ofrece juegos e instalaciones para todas las edades. El Carrizal spa tiene albercas con chorros de hidromasaje y aguas termales que llegan hasta los 39°C.

El parque acuático y habitaciones del hotel siguen el colorido estilo Gaudí, con formas orgánicas y mosaicos. Sus toboganes y resbaladillas lograrán divertir hasta a los más intrépidos. Las habitaciones son muy frescas y tienen la ventaja de que puedes tomar un descanso durante el día y luego regresar al parque cuando quieras. Sus dos restaurantes sirven snacks, mariscos y el tradicional pescado veracruzano.

Cuando te hospedas en El Carrizal, las actividades van mucho más allá del parque acuático y las albercas. Los alrededores invitan a la aventura con deportes como descenso en río, tirolesa y escalada. El participar en una sesión de temazcal es una experiencia superior de purificación que permite reconectarte con tu interior.

El Carrizal está muy cerca del puerto de Veracruz, Xalapa y Puebla

5. Hacienda Taboada, San Miguel de Allende, Guanajuato

Empápate de las propiedades de las aguas termales. Foto Hacienda Taboada – Facebook

Los alrededores de San Miguel de Allende son zona rica en pozas termales, a su paso está Hacienda Taboada una finca con vegetación abundante y albercas con aguas termales. Su alberca olímpica es única por el contenido de bicarbonato de sodio que promete retrasar el envejecimiento.

El hotel tiene el estilo de las villas mediterráneas con fachadas blancas y flores de bugambilias. Todas las habitaciones tienen terraza con vista y su propia tina para dos personas, que se alimenta directamente con las aguas de las pozas. La hacienda cuenta con un restaurante de especialidades que es famoso por sus bufetes durante los fines de semana.

La riqueza vegetal es extraordinaria en la hacienda y se disfruta con paseos entre árboles y flores exóticas. Anímate a vivir unas vacaciones activas aprovechando las canchas de tenis, mesas de ping pong y billar. Si te gusta montar a caballo, te encantará convivir con los que viven en la hacienda.

Hacienda Taboada está muy cerca de León, Guanajuato y Querétaro