Turismo y Economía: Nuevas Incertidumbres Económicas en el Mercado Estadounidense

Turismo y Economía EUAEn las últimas semanas el techo de endeudamiento del gobierno de los Estados Unidos (EUA), ha sido el principal tema de cobertura en los medios. La balanza de pagos de ese país presenta desequilibrios básicos que son insostenibles (se gasta más de lo que se recauda). Como respuesta para mitigar la volatilidad en los mercados, la FED (Banco Central), anunció que la tasa de interés de fondeo a corto plazo se mantendrá a niveles verdaderamente bajos (0.25%) hasta mediados del 2013. La medida está encaminada a incentivar el crédito y la inversión (en equipo, tecnología y empleo) de las empresas, así como generar más consumo. Sin embargo, también denota que la economía crecerá muy poco en los siguientes dos años, que el desempleo no volverá a su nivel natural (alrededor del 5%) en el corto plazo y que el gasto de los consumidores continuará suprimido. Todo lo anterior acentúa, aun más, el ya de por sí complicado entorno.

Si bien es aún incierto si se presentará otra recesión, la difícil situación económica del los EUA no tiene precedente. Desde la gran depresión de 1929, el costo del dinero no se había mantenido a niveles tan bajos por tanto tiempo; ajustado a la inflación en el corto plazo, es prácticamente mejor gastar un dólar hoy que ahorrarlo. Tradicionalmente durante un período de ajuste recesivo, estímulos monetarios, en conjunto con otras medidas fiscales y de apoyo económico, permitieron que el mercado reaccionara incrementando la inversión, recuperando el empleo y activando el consumo. Sin embargo, dado que el congreso de los EUA no se puso de acuerdo para aprobar ajustes fiscales, la capacidad de estímulo con la que se cuenta hoy es limitada y, por ende, lo más seguro es que se tendrá en el mediano plazo un entorno económico estrecho.

Por ello, diversas empresas de viajes tanto de venta en línea como tour operadores tradicionales, han buscado aplicar mecanismo que den certidumbre a la inversión que representa para los consumidores un viaje. Ejemplos de esto son: 1) igualar el precio de un paquete si se encuentra en el mercado una oferta similar a precio inferior 2) ofrecer un seguro de reembolso, si surge una eventualidad y el viaje no puede realizarse. Al final para la sociedad moderna un viaje de placer es un derecho adquirido, pero también una inversión que muchas veces sólo puede realizarse una vez al año y para el cual deben utilizarse recursos que bien podrían ahorrarse.

Otro indicador que denota nerviosismo en el mercado de viajes en los EUA, es el Travel Sentiment Index, que realiza la US Travel Association. En su último reporte público (julio 2011) se asignan 88.5 puntos de una base de 100 que corresponde a marzo del 2007; es decir, el mercado es 11.5% menos proclive a viajar hoy que en ese mes. Esto no considera las recientes preocupaciones, mencionadas al inicio, que tuvieron lugar en el mes de agosto.

En entornos difíciles el consumidor busca certidumbre, prefiriendo productos turísticos que tengan un precio fijo o controlado en paquetes, especialmente todo incluido o en crucero, o bien visitar a amigos y familiares en donde se ahorren algunos conceptos (hospedaje y alimentación). Asimismo, se tiene la percepción de que es más certero viajar a destinos domésticos y a corta distancia. Sin embargo, valores centrales como el servicio al cliente, la reputación, la relación valor-precio y la apropiada comunicación, permiten aprovechar las crisis y convertirlas en oportunidades.

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